martes, 15 de septiembre de 2009

Confiar

Después de mas de 1 mes de no escribir tengo el gusto de hacerlo otra vez, la razón fue por que no tenia acceso al Internet por mi proveedor, esto para mi represento un gran problema, pues mi trabajo en un 90% dependia de este servicio, así que ya se imaginaran el problema que tenia.

Permite me contarte breve mente como fue y por lo que pase.

Un lunes por la tarde me di cuenta que ya no contaba con el servicio, me preocupe seriamente, trate de resolverlo por diferentes medios, pero tope con pared en cada uno de ellos, ya entrada la noche después de darme por vencido, ore a Dios pues me encontraba realmente preocupado, me hacia varias preguntas, entre ellas y la mas importante en ese momento era la de, ¿Por cuanto tiempo sera esto? ya que mis gastos personales pues dependen de este servicio, todas y cada una de mis pregustas se las decía a Dios al igual que le pedía que fueran resueltos, ya mas tranquilo y platicando con mi esposa, me daba ánimos diciendo que pues estaríamos bien ( ¿Ya mencione que la razón por la que no tenia Internet era por falta de pago, y que no contaba con el dinero para cubrirlo?).

Al siguiente día me decidí a trabajar con los medios que Dios permitiera que tuviera, es decir con el 10% de mi trabajo, y así fue. Dios bendijo mi casa con ese 10%, y sabes que... Dios me sorprendió por que no me dio el equivalente a ese 10% de dinero, fue mas que eso, parecía que no hacia falta el Internet, Griacias Dios.

Esto fue durante mas de un mes, un mes en el que Dios me enseño a vivir dependiendo un 100% de El día a día y no de mi trabajo, o de un servicio, a ser cuidadoso con mis gastos, me enseño a creerle, a saber que el es Dios y de el es la tierra y su plenitud, me enseño a ahorrar, hacia mucho tiempo que no lo hacia y en este tiempo en el que pensaría que no habría dinero para los gastos mucho menos para ahorrar Dios lo hizo, Me dio el dinero para cubrir el pago de mi servicio, en fin Dios me mestro que es un Dios vivo que vive hoy y que quiere cambiar mi vida diariamnete.


lunes, 27 de julio de 2009




Posted by Picasa

The Most

Un Cortometraje que quiero compartir con ustedes.

http://www.mostthemovie.com/


Disfrutenlo, oren por comprarlo, vale la pena.

viernes, 17 de julio de 2009

Hombres de Dios

Duarante un tiempo tuve la oportunidad de viajar a al gunas ciudades de la republica Mexicna, hoy despues de algunos años y recordando entre fotografias y amigos me di cuenta de que cada ciudad es una experiencia diferente. Así como las personas tenemos personalidad también la tienen las ciudades. Hay ciudades hospitalarias y amigables. Hay otras que son indiferentes y poco amigables. Hay ciudades que les caracteriza el orgullo, a otras, algún tipo de maldad.

De esta misma forma los habitantes de ellas basicamente los hombres, ya que nuestro caracter ocacional mente es mas notable, y lo reflejamos en los vicios tal como lo muestran las Ciudades o pequeñas comunidades que se visitan.

Se nota una constate en todas ellas y ellos, el hambre de Dios.

Imagina que al terminar de leer este artículo tienes algo de hambre y te vas a la taquería más cercana y te comes una docena de tacos (¡Dios te guarde!). Después de salir de la taqueria te vas a tu casa y al llegar tu mamá, o tu esposa, ha preparado una deliciosa comida. Te invitan a sentarte a la mesa y te preguntan si quieres comer. La realidad es que por más rica que se vea la comida, tu no vas a tener hambre, porque ya estas lleno. Tal vez comas por cortesía, para no ofender susceptibilidades, pero realmente no tendrás hambre.

Lo mismo se aplica a nuestra hambre espiritual. Hay muchos que no tienen hambre de Dios porque ya están “llenos”. Se han llenado de lo que el mundo ha puesto delante de ellos.

Así como Dios adereza mesa delante de nosotros en presencia de nuestros angustiadores, el enemigo tratando de ser un remedo de Dios pondrá mesa delante de nosotros, ofreciéndonos sustitutos a lo que Dios nos quiere dar, pseudo alimentos que realmente no sacian ni nutren.

Cuando estamos comiendo lo que el enemigo pone delante de nosotros, cayendo en todo tipo de tentación, no habrá hambre por Dios. “No podemos participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios”, dice el apóstol Pablo.

Si ya participamos de la mesa del enemigo, en la mesa del Señor seremos apáticos. La apatía es una de las características de las personas que no tienen hambre por Dios. Otra palabra para la apatía es “Tibio”. Si hay algo que al Señor no le agrada es la tibieza. El mensaje a la iglesia Laodicea en Apocalipsis fue que no eran ni fríos ni calientes sino tibios y esto desagradaba a Dios, pero luego nos dice porque eran tibios: “dices soy rico, me he enriquecido y no me hace falta nada” Apoc. 3:17 Los de Laodicea pensaban que no les hacía falta nada, se sentían “satisfechos”, estaban “llenos” de lo que el enemigo les ofrecía y por eso eran tibios, eran apáticos, no tenían hambre de Dios.

Que importante es desarrollar hambre por Dios, y esta viene por rechazar el pecado y reconocer que solo Dios puede saciar verdaderamente nuestra necesidad.

Te reto a que por algun tiempo dejes de hacer y tomar todo lo que el mundo te ofrece por ejemplo, deja de ver algunos dias la Television aunque cuides lo que ves y me digas que solo ves televicion cultural, no importa, deja de verla, guardala algunos dias.

Curiosamente, cuando hacemos esto nuestra hambre por Dios se desarrolla y cosas maravillosas suceden.

¿Tienes hambre por Dios?, ¿Te sientes débil y desesperado por su presencia?

Si no es así, tal vez necesites dejar de comer lo que el enemigo pone diariamente delante de ti.